Hoy

Cuando el alma está en calma desaparece la inspiración triste que nos caracteriza, y no tenemos mucho para decir ni contar, porque la felicidad, la paz, la tranquilidad no se divulgan se sienten.

Y no es un hombre lo que nos hace felices, es elegir estar bien. Es sentir que estamos donde queremos estar.

 

Sil

Era La Noche.

 

Diego es el primo de mi mejor amiga, Diego vive a 140 km. Diego es un picaflor, pirata, chamuyero… de esos que a las mujeres nos encantan.

Habla suave, sonríe y se acerca con aire seductor, ese mismo que vi mil veces en otros hombres. Pero algo es diferente, ese aroma a barrio, a taxi, a bondi, a fútbol con amigos. La calle que a tantos les falta, la tiene toda… y me gusta mas.

Lo miro, tomo un sorbo de cerveza, pienso, dudo, pero lo besaría y dejaría que la noche y la música hagan el resto.

Así fue, el ambiente era ideal, era LA NOCHE.

 

 

Equilibrio

Pensando en la mas reciente de mis relaciones, reflexionaba sobre lo que cuesta mantener la intensidad/ganas en una pareja. Viene de un divorcio y su experiencia es bastante bajón, cuernos, división de bienes e hijos que viven con él, porque la ex no está preparada emocionalmente  para quedarse con ellos.

Aparentemente todo decantó por la preocupación de él en el buen pasar económico y ella por sentirse abandonada, hizo el duelo en silencio y decidió dejarlo.

UFFF! Encontrar el equilibrio entre la rutina y la sorpresa, ese sería el desafío para no terminar en un fracaso sentimental como les ocurrió. Ella se aburrió y él nunca se dio cuenta.

Del sexo a una buena charla, de una película a una serie. Comida chatarra, cena elegante. Caminata por elección, vueltas en el auto. Bondi… por qué no?

Ser interesante para el otro, naturalmente, sin caretas, sin ceder la esencia. Novios toda la vida y toda la vida comprometidos con el otro, sin creer que es una carga, sin aburrirse.

Novios, amantes, marido y mujer. Hasta el matrimonio debería ser emocionante si fluyera.

Pero nos dejamos llevar por la costumbre, por dejarnos de querer, de mimar, de regalar tiempo para nosotros mismos. Ahí, es ese el instante donde todo empieza a morir, en la puerta del baño abierta, en los dedos en la nariz, las bombachas estiradas, la depilación ausente, en las panzas cerveceras… cuando nos gana la decadencia crónica. Una cosa es dejarse llevar por la fiaca el finde, pero hacerlo parte de nuestros dias nos vuelve amebas con sexo aburrido, y después nos preguntamos que pasó. Pasó el embole, de ver la misma cara, los mismos gestos, donde da igual coger dormida que con ganas. Donde nos quejamos de lo que no nos dan y no admitimos que tampoco damos. No hay excusas si el otro te importa, si te interesa.

Sorprendámonos cada día, sin esfuerzo, aprendamos a querernos primero para saber que podemos dar y que queremos recibir.

Suena idílico… puede ser pero por qué no habríamos de intentarlo?

 

Ramita

Pollerudos

 

Arrancan emocionados, cumple de 40 de uno del equipo de futbol de los domingos, ese que se cree dandy y paga vip en un boliche para mayores de 30. Todos casados o juntados. Todos con la autorización firmada por sus mujeres para salir un rato, con la condición de no llegar en pedo ni con la el leve aire de haberse besado con alguna mina.

Todos cagones disfrazados de machos alfa, entrán al lugar como si fueran LAS VEGAS, dispuestos a comerse a cualquier femina que se les cruce.

Vibra un celu, la pollera señal y se desprende de la manada. No da explicaciones, sabe que se va a comer el gaste de su vida. Ya llegara el pre y post partido donde le van a recriminar que se haya ido temprano.

Otro desesperado por bailar con una mina, apunta  a las feas para asegurarse el éxito, un amigo dice sacrificarse y baila con la gordita que finalmente resulta ser la que levanta la fiesta, el baile, la noche a pura actitud, y el desesperado no arranca se queda en un rincón sin animarse. De a poco desaparecen, son llamados por sus novias y esposas, no usan el teléfono, solo la culpa de pensar en hacer algo que solo sueñan o ven en películas porno.

 

 

Ramita

 

2011

Hace tiempo escribía lo que pensaba era una manera de describir lo que alguna vez sentí. Todo cambió.

“Miraba el techo de madera,  mientras él sentado en la punta de la cama leía. Leía para ella.

No pretendía enamorarse, tal vez pensaba en compartir el vacío que cargaba, para de alguna forma llenar espacios, lograr instantes de felicidad y no sentir la inmensidad del mundo.

En las sombras lo miraba, se tapaba la cara con la almohada imaginando que de una vez por todas dejara de leer y la abrace, pero no lo iba a decir, no iba a pedirlo porque hubiera mostrado que lo necesitaba  y no era de esas, jamás se vería como esas que jadean y se arrastran por una migaja de amor, ella no tenía intensiones de mendigar cariño. Se alejaba.

Era el momento perfecto para escuchar algo de música y desnudarle las ganas, era el momento ideal para besarle la espalda y llevarlo a las sabanas, abrazarlo, hundirse en la noche y disfrutar. Pero ella no lo pensó así, miró la hora encendió un cigarrillo, sonrió y le dijo que era tarde.

Tomó su cartera, le dio un beso y se fue. Él no alcanzó a intentar convencerla de quedarse. No sabía que su mente se anticipaba a todo, a todos y que antes que eso se termine ella se iría. No soportaría un fracaso más, prefería huir.”

Sil

La falsa moral masculina.

 

moral1
nombre femenino
  1. 1.
    Disciplina filosófica que estudia el comportamiento humano en cuanto al bien y el mal.
    “profesor de moral”
  2. 2.
    Conjunto de costumbres y normas que se consideran buenas para dirigir o juzgar el comportamiento de las personas en una comunidad.
    “moral sexual; una moral relajada; una actitud contraria a la moral; don Guzmán es un hombre de estricta moral, como se nos muestra en la escena inicial, en que se niega a participar en negocios dudosos, a pesar de las instigaciones de su esposa”

Que significa “sexo casual”?  Pregunta retórica de unos de los pocos hombres que conozco que saben de que hablan cuando hablan de sexo y relaciones.

Ocasional, solo una vez o muuuuy esporadico, respondo y pienso.

“Las cosas raramente ocurren por casualidad. Igual…me parece que la frase correcta que deberían decir las mujeres seria…no quiero coger por deporte”. Dice y concuerdo.

“Todas quieren coger. Pasa que las vamos a tildar de muy putas si lo dicen por que nosotros  somos así:    Las queremos putas, pero no tanto, no mucho… no da juntarse si es muy puta, no da el compromiso con una muy puta. Las queremos open mind… pero que no traiga un consolador. NO LES ALCANZAMOS?”

Entonces, si decimos que nos gusta mucho coger corremos el riesgo de ser tildadas de promiscuas por los tipos inseguros, de los que no te dan un beso después de tragarte el semen, pero si te la chupan te quieren besar… al final terminan siendo unos pobres mojigatos rehenes de las convenciones sociales de hace un siglo.

O sea la tenemos que caretear…

Para darle legitimidad a las ganas de coger, hay que disfrazarse de enamorada que solo disfruta con ese hombre y solo se libera con él?

 

i l u s o s

 

Ramita